En el antiguo Egipto se utilizaban anillos como adorno, muchos de ellos adornados con complejos motivos sobre relieves.
Era un símbolo de riqueza, pero también se regalaban entre los amantes, e incluso era de uso popular en el pueblo, que los fabricaban de hierro.
Incluso en algunas tumbas de la Edad del Hierro se encontraron algunos anillos antiguos. Los materiales fueron principalmente el platino, oro, plata, bronce, hierro, y también se encontraron algunos de vidrio, marfil, ámbar, y materiales menos nobles, los cuales generalmente eran recubiertos con oro.
La cultura occidental adaptó el anillo, pero no siempre se lo usaba en la mano. Se lo llevaba colgado o se lo utilizaba como moneda de cambio.
Fueron usados por los romanos como símbolo de distinción, prohibidos para el resto del pueblo durante mucho tiempo. Finalmente fueron adoptados por la Iglesia Católica, y se comenzaron a utilizar para distinguir a los obispos.
Toda esta historia terminó mezclando el amor que se demostraban los egipcios con la distinción religiosa de los cristianos, y trajeron esta costumbre de los anillos que todavía es tan significativa.
Hasta no hace mucho, se utilizaban como demostración (como depósito monetario) de que el novio era capaz de suplir económicamente a su pareja. Por eso el anillo debía valer al menos 3 veces su salario.




















